Lesiones y dolor en ciclismo

¿Alguna vez has tenido molestias mientras practicabas ciclismo? ¿Esa molestia ha provocado que tuvieses que bajarte de la bici, parar en mitad de tu ruta o incluso abandonar esa marcha que tanto tiempo y esfuerzo te ha llevado preparar? En este post me gustaría que supieses un poquito más sobre las lesiones más frecuentes en esta disciplina, de las molestias y los dolores que se suelen dar fruto del sobreuso o de una posición incorrecta encima de la bicicleta y proporcionarte soluciones para prevenirlo. Antes de nada, aclarar que cualquier ciclista debería ir cómodo encima de la bicicleta. Es cierto que el ciclismo, analizando la posición en la que se practica, las horas que hay que mantener la misma, el pequeño espacio con el que contamos para sentarnos y las variaciones que se producen durante el paso de las horas realizando un mismo gesto, no es de los deportes más cómodos que existen.


Existen falsas creencias y mitos de que debemos convivir con ciertos dolores fruto de la inexperiencia o de las pocas horas dedicadas a la práctica, por ejemplo, dolor en el apoyo de los isquiones con el sillín, adormecimiento genital, hormigueos en manos y pies, etc. El dolor significa que no disfrutamos al 100% de nuestra práctica y por supuesto, puede acarrear otros problemas, incluso derivar en una lesión.



CICLISMO, TODO VENTAJAS Y MUCHOS BENEFICIOS


A parte de una baja incidencia lesional, está rodeado de aspectos positivos. La bici nos lleva a sitios espectaculares, tiene un poder de cohesión brutal, nos hace conectar con otras personas. Además, con esta actividad ayudamos a preservar el medio ambiente, refuerza nuestro sistema inmune y nuestra salud en general, contribuye a reducir los niveles de estrés.


LESIONES POR TRAUMATISMO Y LESIONES POR SOBREUSO


El bajo índice lesivo no quiere decir que no haya molestias y/o dolor. El dolor no es normal.


El ciclismo está catalogado como un deporte de BAJO IMPACTO, viendo muchas menos lesiones que en otras disciplinas deportivas.


Las últimas investigaciones que se centran en ese origen y el número de las mismas nos indican que hay un moderado índice de lesiones por sobreuso en la población ciclista.


Por un lado, existe una incidencia lesional traumática propia de las caídas, por otro, las denominadas lesiones por sobreuso.

En el aspecto traumático, me gustaría apuntar que la fractura de clavícula es la lesión más recurrente, seguido de fractura de muñeca y mano principalmente por caídas.


Sabiendo que el ciclismo es un deporte cíclico, la mayoría de las lesiones se producen como consecuencia de la sobrecarga, el sobreuso y el desgaste. En una salida de 3 o 4 horas podemos dar entre 15.000 y 20.000 pedaladas, por lo que cualquier mal gesto, cualquier mal ajuste o mal posicionamiento nos hará ganar muchas papeletas para lesionarnos.

El 85% de los ciclistas, sean del nivel que sean, sufrirán alguna lesión durante su vida deportiva como consecuencia del sobreuso.


LESIONES Y MOLESTIAS MÁS FRECUENTES


PIES, MANOS Y ZONA PERINEAL Existen 3 puntos de contacto ciclista-bicicleta que son el manillar, el sillín y los pedales. Lo que es lo mismo, manos, isquiones y pies.

Todo hormigueo y adormecimiento significa un exceso de presión, un compromiso a nivel nervioso o también una restricción de flujo sanguíneo.




En el caso de los pies, se suele producir un exceso de presión a nivel de nervios digitales plantares comunes, normalmente por un mal ajuste de calas (avance y retroceso). También nos encontramos con un exceso de presión en ciertos puntos en los pies, fruto del aumento del flujo sanguíneo en la zapatilla. Si las zapatillas son estrechas, no son nuestra talla o demasiado rígidas aumentaremos la presión en esos puntos de contacto, generando adormecimientos.